La problemática del abuso y acoso sexual en el deporte

En Transparencia en el Deporte no quisimos dejar de tratar una de las mayores preocupaciones que atañen al mundo del deporte. Con la Dra. Laura Marcela Forero, médica especialista en medicina del deporte e integrante de AsoMujer y Deporte, nos propusimos indagar en una cuestión que ha llegado a niveles máximos de atención, producto de denuncias y escándalos que nos hicieron reflexionar acerca del padecimiento de miles de atletas en todo el mundo. ¿Cómo se puede hacer frente a esta cuestión? 

El acoso sexual consiste en un acto físico o verbal, de carácter sexual, donde se evidencia un abuso de poder o confianza, mientras que el abuso sexual es toda actividad sexual que se desarrolle sin consentimiento previo. Esta es la definición que nos da la Dra. Forero acerca del calvario que envuelve a gran parte del deporte mundial. En el último tiempo, cientos de denuncias han puesto el problema sobre el tapete y consiguieron obtener el reconocimiento de la prensa. 

Organismos deportivos como la ONG, AsoMujer y Deporte, se encuentran trabajando y concientizando acerca de este flagelo. “Todos tenemos la responsabilidad de identificar y prevenir estos casos, así como también desarrollar la cultura del respeto y la seguridad en todas las áreas del deporte. El Ministerio del Deporte, Comité Olímpico Colombiano y las Federaciones Deportivas deben ser guardianes, dando cumplimiento a los lineamientos establecidos en la política pública de equidad de género, creando rutas de denuncias efectivas y protocolos de manejo adecuados, aplicando sanciones representativas y estructurando programas educativos de sensibilización a nivel nacional”, comentó Forero, quien también publicó un artículo referido a esta problemática. 

Lo importante, en primera instancia, es saber identificar con exactitud qué tipos de violencia existen en el ámbito deportivo: 

Fuente: AsoMujer y Deporte

Fuente: AsoMujer y Deporte

Ningún deporte y nivel deportivo es inmune al acoso y abuso sexual. Los estudios actuales muestran que entre el 2% y 8% de los atletas son víctimas de abuso sexual, en su mayoría menores de edad o adulto joven, en ambos géneros, con la connotación que las mujeres tienden a reportarlo con mayor frecuencia que los hombres”. 

El Código de Ética Deportiva de la UNESCO establece que las organizaciones deportivas deben “velar por la implantación de garantías en el contexto de un marco general de apoyo y protección a menores, jóvenes y mujeres, con objeto de proteger del abuso y acoso sexual a los grupos antes mencionados y de impedir la explotación de los menores, en particular de los que muestren aptitudes precoces.” 

No obstante, hacen falta la adopción de protocolos en el tema. Ante la “no respuesta” de los organismos deportivos a las denuncias, AsoMujer y Deporte se sumó a la Mesa Nacional de Violencia para las Mujeres, creada en 2008 por la Ley 1257, que tiene el objetivo de adoptar normas que permitan garantizar a todas las mujeres una vida libre de violencia. Ellas trabajan en conjunto con la Defensoría del Pueblo, Procuraduría, Fiscalía, Vicepresidencia y la Consejería Presidencial para la Equidad y la Mujer. “Con su respaldo y acompañamiento legal estamos realizando veedurías en más de 6 casos reportados entre 2018 y 2020 en las disciplinas de levantamiento de pesas, lucha, futbol, atletismo y boxeo.  La Ley de Infancia y Adolescencia también nos apalanca para las denuncias”, agregó Forero. 

Fuente: AsoMujer y Deporte

La especialista nos explicó que, para lograr que las denuncias tengan un procedimiento más eficaz en las fiscalías seccionales, han solicitado que las mismas sean tomadas como “casos de excepción”. “Con los y las fiscales les facilitamos los marcos internacionales que existen alrededor del tema para que poco a poco estos casos no queden impunes”, añadió. 

El año pasado, un escándalo sacudió a la Federación Colombiana de Fútbol. Varias jugadoras de la selección femenina revelaron casos de abuso sexual y maltrato en las diferentes categorías, así como también condiciones precarias de trabajo y el abandono de parte de los dirigentes del organismo. 

El ex entrenador de la selección femenina sub-17, Didier Luna, y el preparador físico, Sigifredo Alonso, fueron los principales acusados, pero también fue denunciado por abuso sexual otro director técnico por parte de una niña de tan solo 14 años, que actualmente cumple una condena en prisión.

En febrero pasado, Didier Luna aceptó los cargos de culpabilidad y pidió perdón a las víctimas, encabezadas por la fisioterapeuta, Carolina Rozo. La defensa del ex técnico de la sub-17 llegó a un acuerdo con la fiscalía y el entrenador será imputado por delito de injuria por vía de hecho agravado, que tiene una pena menor que el acoso y abuso sexual. La vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, criticó este preacuerdo y dijo que “vigilarán el proceso para que su condena sea la más alta que la ley tenga prevista para estos casos”. Ahora el juez tomará la decisión final. 

Sin embargo, las denuncias siguen en pleno proceso y la Federación, como consecuencia, decidió implementar una serie de compromisos para enfrentar esta situación. Pero, ¿hay un control de los mismos? 

“El gobierno nacional constituyó una mesa de seguimiento, donde están la Vicepresidencia, Consejería Presidencial para la equidad y la mujer, el Ministerio de Trabajo, Ministerio del Deporte, ICBF, y Defensoría del Pueblo. También son parte organismos de la sociedad civil como Acolfutpro, AsoMujer y Deporte, Dejusticia y la propia Federación Colombiana de Fútbol. La Defensoría del Pueblo convoca a una reunión cada dos meses y las entidades informan cuáles acciones se han ejecutado para la implementación de los compromisos, y se exponen otros puntos que no se han cumplido. Sin embargo, siempre la gran ausente es la Federación Colombiana de Fútbol”. 

Laura Forero sabe que el camino es largo, pero no pierde la esperanza de que haya justicia y de que se pueda generar el cambio positivo que el deporte y las mujeres tanto necesitan. “Los avances son lentos, pero las ONGs estamos ejerciendo veedurías y presionando las respuestas. Esperemos que las protagonistas, que son las mujeres futbolistas, no se cansen”.