La pregunta no es “si”, sino “cuándo”

Sobre la inminente necesidad de posponer el desarrollo de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, reflexionamos sobre la tozudez de la familia olímpica, la seguridad de los atletas y el respeto por la vida.

A 122 días de los Juegos Olímpicos de Tokio la pregunta no es si se aplazarán los mismos o no; la pregunta es cuándo. Un comunicado ambiguo al mejor estilo olímpico invitó a los atletas a continuar preparándose para Tokio 2020, mientras se protege la salud del resto. El documento afirmó, además, que, a cuatro meses de los juegos, ‘no hay necesidad de tomar medidas drásticas’.

A continuación, algunos puntos sobre los que deberíamos poner el foco en esta situación:

  • Tokio, Japón, 24 de Julio de 2020. El Estadio Nacional de Japón contará con más de 80 mil espectadores de todo el mundo, durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. ¿Lo imaginan? No. Nadie sensato que haya entendido la magnitud del problema de salud pública que hay en el mundo podría imaginárselo. Al parecer, las únicas personas que ven probable ese escenario son los propietarios del evento deportivo más grande del mundo: los miembros del Comité Olímpico Internacional, los organizadores de los Juegos Olímpicos, los presidentes de las Federaciones Internacionales, en definitiva, una élite de dirigentes voluntarios que se autodenominan ‘familia olímpica’.
  • Una declaración del COI sobre la situación de los juegos y el COVID 19 el pasado 17 de marzo, dijo, entre otras cosas, que “el COI sigue totalmente comprometido con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, y con más de cuatro meses previos a los juegos no hay necesidad de tomar decisiones drásticas en esta etapa. Cualquier especulación en este momento sería contraproducente.” Lea el comunicado completo aquí

Realizar unos Juegos Olímpicos en medio de una pandemia, que nadie sabe cuándo terminará, que crece exponencialmente en muertos e infectados a cada momento (el 20 de marzo, cuando escribimos esta entrada, los contagiados alcanzan los 180 mil, y los muertos sobrepasan los 6 mil quinientos), que apenas fue declarada por la OMS el 11 de marzo, es asombrosamente irresponsable. No ha sido suficiente que Kozo Tashima, vicepresidente del Comité Olímpico Japonés diera positivo por COVID-19 el mismo día del anuncio [1]. Por estas razones, y por sentido común, en Transparencia en el Deporte no nos preguntamos si los juegos serán aplazados, nos preguntamos cuándo. ¿Cómo es posible que en un mismo comunicado el COI invite a los atletas a seguir entrenando mientras protegen la salud de los involucrados? ¿Nadie notó en esa reunión, que ambas propuestas son mutuamente excluyentes?

  • Hay una creciente base de evidencia científica, y de fuentes oficiales que circulan a diario, sobre las alarmantes cifras del brote en el mundo. Justin Lessler, epidemiólogo de la escuela de salud pública de la Universidad Jhons Hopkings dijo que estamos ante una primera ola del brote, que podría infectar entre el 40 y 70 % de la población global. Esto puede ocurrir durante un período de 6 a 12 meses, o puede extenderse durante varios años “más manejables”. De cualquier manera, una vez que se termine la primera ola, el virus probablemente se quede con todos nosotros.
  • Las recomendaciones de las autoridades han sido claras: Lávese las manos frecuentemente, adopte medidas de higiene respiratoria (precauciones al toser o estornudar), mantenga el distanciamiento social, y evite tocarse los ojos, la nariz y la boca. ¿Parece difícil? No. Pero en la práctica, la mayoría ha fallado.
  • Volviendo a la columna de Lessler, afirmó que ‘todavía está en nuestro poder mitigar el impacto de la primera ola de pandemia y, con suerte, evitar que abrume los sistemas de atención médica. Al quedarnos en casa cuando estamos enfermos, minimizando las reuniones masivas y reduciendo el contacto físico, podemos amortiguar la epidemia, reduciendo el número de casos y la velocidad a la que ocurren. Podemos hacerlo sabiendo que hay un final a la vista, aunque pueden ser años en el futuro, y esta enfermedad que alguna vez fue terrible, se transformará en una molestia leve en los próximos años.’
  • Los Juegos Olímpicos de Tokio podrán llevarse a cabo el 24 de Julio si el virus está controlado. Simple. Pero esto no ocurrirá en menos de cuatro meses. Además, se necesita que Japón esté libre del virus, y que los ciudadanos de Tokio estén seguros con la llegada de millones de visitantes; en conclusión, que el virus esté bajo control en el mundo entero. El Comité Olímpico Internacional, lejos de los valores olímpicos que profesa, afirmó el 17 de marzo que ‘a cuatro meses de los juegos, ‘no hay necesidad de tomar medidas drásticas’. Puede que la familia olímpica no esté preocupada por sus miembros, pero su intención de hacer los juegos en la fecha planeada, en el lugar donde se presentó la primera ola del virus, en menos de cuatro meses, es asombrosamente irresponsable.
  • #EstáEnTusManos

FUENTES:

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public


https://www.washingtonpost.com/outlook/coronavirus-pandemic-immunity-vaccine/2020/03/12/bbf10996-6485-11ea-acca-80c22bbee96f_story.html